CENTRO CULTURAL NAVALUENGA

 

Si te gusta leer y quieres profundizar de una forma diferente sobre lo leído, puedes animarte a formar parte del Club de Lectura Navaluenga. Amplía la información en el Centro Cultural o contacta directamente con la Concejal de Cultura del Ayuntamiento, Almudena Fernández, en el teléfono 661538435. 

ARTÍCULOS

APUNTES SOBRE LA PRIMERA GUERRA CARLISTA EN NAVALUENGA.

Entre las historias que contaba mi abuela Felipa sobre nuestra familia, me llamó siempre la atención con el orgullo que se refería a que su abuelo Apolonio Jiménez había luchado en las guerras carlistas.

Una de las veces, revisando los Libros del Actas del Ayuntamiento, encontré en los últimos años del siglo XIX, una pequeña referencia a la solicitud de ayuda a la Excma. Diputación Provincial de Ávila para el arreglo de la fachada y techo del Ayuntamiento, que había sufrido muchos daños durante la primera guerra carlista (1833-1840).

Todo esto hizo despertar mi curiosidad sobre este conflicto bélico muy poco estudiado en la localidad. En el Correo Nacional, un periódico de tendencia liberal, se hace referencia, en un artículo publicado el domingo 25 de noviembre de 1838, a la desgraciada situación de la provincia de Ávila, donde se informa de un documento carlista firmado por el coronel Félix Gómez Calvente, que la zona del Alberche pasa a denominarse “línea militar de la Abadía del Alberche”.

En esta carta se insta a los justicias de los pueblos (alcaldes), informen sobre movimientos de tropas enemigas, especificando su dirección y fuerzas que la componen. Se impedirá que pasen informes y comunicaciones de partes oficiales y clandestinos de los pueblos de esta demarcación al enemigo y no se tomarán represalias, ni ajusticiamientos sin la autorización correspondiente. Este coronel establece su cuartel en Navarrevisca y El Barraco, en numerosas ocasiones

En el Eco del Comercio, se publicaba el 13 de agosto de 1838, esta interesante noticia “Cebreros, 8 de agosto…Ayer por la tarde se presentaron dos soldados de la Reina Gobernadora … que se han podido fugar con armas y uniformes desde Navaluenga, donde estaba “El Navarro” y Calvente con la infantería que antes estaban al mando de Blas García “El Perdiz” …El parte del pueblo (Navaluenga) vino anoche, diciendo ser 250 los rebeldes, todos infantes.”

En la Gaceta de Madrid, el 1 de diciembre de 1838, en la página 4, según se publica en el libro “Primera Guerra Carlista en el Valle del Tiétar (Ávila-Toledo)” de Francisco Javier Abad Martínez y José María González Muñoz, editado por la Sociedad de Estudios del Valle del Tiétar (SEVAT) en el año 2020, se menciona en la página 210 un hecho de armas muy curioso. “Ávila, 25 de noviembre de 1838…Las facciones de Felipe, Chaces y Palillos (bando carlista) fueron a tropezar aquella misma noche con la columna del coronel Campuzano en Burgohondo. Pasaron en la misma el río Alberche por un vado equivocado, habiendo sido esto causa que hubieran perecido muchos hombres y caballos. Dejaron también algunos de estos en el Puerto de Mijares, quedando reducido el número de los que huyeron a los tres cabecillas y unos 100 caballos”

En el Eco del Comercio, nuevamente se citan datos sobre la contienda en Navaluenga. El domingo, 20 de enero de 1839…”El Comandante General de la provincia de Ávila en comunicación de los días 11 y 15 del actual, participa que el subteniente del 4º batallón franco don Jorge Gutiérrez y el capitán del provincial de Córdoba don Lorenzo Alguacil, le avisan con fecha 10 de enero, desde Burgohondo, haber destrozado varios grupos de facciosos (carlistas), causando tres muertos y dos prisioneros; y cogiéndoles varias armas y ocho caballos”…”Que el mismo Lorenzo Alguacil le dice desde Navaluenga haber alcanzado y perseguido en la tarde del 14 a tres ladrones que estaban cometiendo robos en la inmediaciones de El Barraco, consiguiendo herir a uno de ellos y recoger dos caballos, las armas y efectos que habían robado, los cuales serán restituidos a sus dueños luego que justifiquen su pertenencia”.

Podemos ver que la alternancia en el Valle del Alberche entre las tropas del Reina Isabel y los cabecillas de las facciones carlistas son constantes entre los años 1837 y 1839.

En una de estas alternancias debieron producirse los daños en el edificio del Ayuntamiento, a los que se refiere el Libro de Actas.

Desde 1834 se estable la obligatoriedad por parte de los Ayuntamientos Constitucionales de formar, a petición de la Excma. Diputación de Ávila, las llamadas Milicias Urbanas entre los vecinos voluntarios del pueblo. Deben nombrarse oficiales entre los vecinos que demuestren claros valores y defensa de las leyes patrias y suministrarse armamento y munición. Esta milicia pasará a denominarse posteriormente Guardia Nacional y finalmente Milicia Nacional.

De 1835 existen informes en el Archivo Histórico Provincial de las visitas del gobernador civil de Ávila a los pueblos de la provincia y los informes al Comandante Militar de la Provincia, sobre la situación del pueblo y el concepto político que merecen.

En el libro “Primera Guerra Carlista en el Valle del Tiétar (Ávila-Toledo) al que antes me he referido. En las páginas 71 y 72 se transcribe el informe de la Alcaldía Mayor de Cebreros y su partido, fechado el 16 de agosto de 1835. En la relación de pueblos y su calificación política, el documento firmado por D. Manuel González no califica políticamente a Navaluenga. En la nota resumen de D. Pedro González, ya califica a Navaluenga en el concepto como “mediano por las personas que están al frente”. D. Luis Antonio Espinosa, se refiera a Navaluenga como “Malo”, en las observaciones dice…” El fiel de hechos, Corralejo, malísimo”, de El Barraco refiere en el concepto “Malo” y en observaciones menciona… “El cura y el boticario desafectos y el último comandante de exrealistas”.

Me viene a la cabeza, escribiendo este artículo, la aparición de forma casual de tres revólver del tipo inglés, propio de esta época histórica, que estaban escondidos entre los muros de una vivienda y dos pajares en la calle Plazuela del Pozo, hace más dos décadas.

Os animo a investigar más sobre estos hechos y la historia de Navaluenga. El libro al que me he referido, en varias ocasiones, podéis consultarlo en la biblioteca del Centro Cultural del pueblo, así como los periódicos liberales en la sala de ordenadores.